20/12/12

SAQUEOS EN BARILOCHE: ¿QUIEN ES EL SAQUEADOR? ¿QUIÉN ES EL SAQUEADO?


Desde hace unos cuantos días se venía hablando en la calle a cerca de que podían haber "saqueos" en supermercados de Bariloche. Los principales dealers y punteros de la ciudad se lo habían hecho saber al intendente, de manera fehaciente, o sea, era una versión, pero no tan infundada. Por otra parte, desde los sectores más carenciados de la urbe, insistentemente se venía pidiendo concretamente la entrega de alimentos, seguramente ha de ser porque no tienen que comer... pero bue, funcionarios que cobran $ 40 mil por mes (más de lo que cualquiera de aquellos solicitantes podría caranchear en al menos 10 años) no deben entender demasiado la escencia del reclamo, por eso ha de ser que cuando las papas queman... se borran. Lo que queda claro de todo esto es que quien avisa no traiciona...

Muchas veces las imágenes hablan por sí solas, pero su interpretación depende del cassette que tiene cada uno, el posicionamiento de cada uno dentro de la matrix y la voluntad o predisposición individual para analizar un poco que todo tiene que ver con todo y nada es casualidad. El estudio y comprensión de la "teoría de la masa crítica" nos ayuda a comprender un poco eso...

El caldo de cultivo ideal...

Luego de los sucesos del 17 y 18 de junio de 2011 la situación social de Bariloche se mantuvo en un estado de permanente y continua tensión, pendiendo de un hilo muy fino y endeble que cualquiera sabía que en cuestión de tiempo se podía cortar. Desde entonces aparecieron opinólogos y falsos iluminados de las más varadas calañas y prontuarios que uno pueda imaginarse, se profirieron toda clase de impostaciones ideológicas (apócrifas, por supuesto), se hicieron muchos anuncios (quizás como nunca ocurrió en la historia de la ciudad), hubieron elecciones y cambios de autoridades, pero en escencia, para los pobres, los despojados y ninguneados nada cambió, aunque las puestas en escena y el relato oficial pretendieran insinuar lo contrario.
La situación de los últimos días era un secreto a voces, una realidad cantada que a cualquiera, por lo bajo, le mantendría la epidermis erizada, tan sólo por el hecho de que no se está haciendo nada concreto para contenerla. Hace semanas que todos los responsables decisores estaban en conocimiento que esto iba a suceder. Es más, incluso ensayaron una suerte de medida de mitigación, a pesar de que los supermercadistas les mostraron el codo y les dijeron "de acá", cuando las autoridades les fueron a mendigar. No obstante algunos tiraron un huesito, pero lamentablemente no lo hicieron rendir como corresponde: como toda andanada de raigambre "nac&;pop", esta repatija de migajas también fue discrecional y selectiva, además de extemporánea y lenta, muchos se quedaron afuera y la desazón y la bronca se multiplicó en la misma proporción que se multiplican día a día los platos vacíos en el Alto de Bariloche.

Actitudes institucionales que no ayudan para nada...

A pesar del contundente 54% y el efecto arrastre en casi todo el país (incluida la provincia de Río Negro), el intendente de Bariloche ganó las elecciones con un escaso márgen y de los 11 concejales sólo metió a 3 (más otro a través de una colectora). Llegó a ser candidato cuando legalmente estaba imposibilitado de serlo: a pesar de ser un empresario adinerado y terrateniente, era deudor del propio municipio que aspiraba a gobernar, hasta que dejó de serlo, repentinamente y de una manera un poco extraña: concurrió a una oficina pública a cancelar su deuda en horas de la noche.
Estas actitudes se ven reforzadas  a diario con las de ciertos personajes provenientes del hampa, de los cuales se rodea; por ejemplo: el conocido episodio de la "secretaría de turismo paralela" que el propio intendente decía desconocer, o el señor que se dedicaba a señalar y amenazar periodistas en las conferencias de prensa, y así numerosos casos más de esta índole...
Recientemente, también ha apelado al andamiaje institucional local, que siempre está al servicio del poder, para llevar a cabo una serie de actos de hostigamiento a la prensa local, includo también hasta hacia una vecina que le reclama una escritura de un terreno que el Sr intendente le vendió; hechos que indudablemente marcan a fuego el estilo que tiene este señor para gobernar un municipio caótico y socialmente conflictivo, que precisamente, necesita de una figura algo más carismática y menos violenta para llevarlo adelante y sacarlo a flote. Recordemos además que Omar Goye, junto a unas cuantas caripelas conocidas de Bariloche, están acusados de afanarse dos palos verdes, imputados desde hace casi 10 años en una causa judicial que parece caminar hacia la nada, como ocurre con todas aquellas denuncias que involucran a funcionarios y otras figuras públicas arrimadas al poder.
Como cereza del postre, para completar el cuadro dantezco institucional que vive Bariloche: el intendente (que estaba plénamente informado de que todo esto iba a suceder)  no tuvo mejor idea que irse de viaje. De hecho, la costumbre que tiene de viajar ha sido motivo de contínuas críticas, en una ciudad que imperiosamente necesita de austeridad de parte de los funcionarios públicos, una austeridad que obviamente, brilla por su ausencia. Esta circunstancia de haberse ido de viaje, sumado a las versiones refrendadas por los propios funcionarios municipales, de que iban a haber saqueos, fue un particular motivo de insistentes rumores que circularon durante las últimas horas del día: lo sucedido fue una suerte de "autogolpe" (al mejor estilo Fujimori); aunque, claro está, no existen demasiadas evidencias para corroborar, al menos en el plano teórico, esta versión.
También es llamativa (aunque no ha sido muy visibilizada) la decisión institucionalmente aberrante, de que cada vez que se ausenta, el intendente deja a cargo del municipio a su secretario privado, en lugar de la presidente del Concejo Deliberante, que es quien, de acuerdo a la carta orgánica vigente, debería asumir cuando él se va. Curioso también, porque ella era parte de la misma lista electoral que lo llevó al cargo que ocupa, de la misma facción que disputó las internas locales del FPV y en líneas generales comparten las mismas apreciaciones benévolas hacia el "modelo".
Difícilmente las autoridades puedan inculcar institucionalidad en la población, cuando con su ejemplo hacen todo lo contrario...

y... con tanto lenguaraz suelto, no pasó otra cosa que lo que tenía que pasar

Si los dealers y los punteros locales que tienen absoluto control de la calle en Bariloche advirtieron que iban a haber saqueos, dichos que además fueron propalados por la prensa local, por lo cual también la población estaba enterada: ¿porqué cuernos alguien podría pensar que no iba a pasar lo que paso? Dicen que quien avisa no traiciona y si arriba, en las castas sociales más distinguitamente encimbradas de esta región del país, está lleno de delincuentes: ¿qué clase de inhibición esperan que pueda haber de parte de los despojados o relegados del sistema? porque más allá de dos o tres encapuchados que aparecieron al principio, después todo el mundo vio que la gente (y no unos pocos inadaptados, como dicen algunos) entraba en masa a cuanto supermercado había disponible, primero en la zona del alto y después en otros sectores de la ciudad. Y por cierto, no fueron unos pocos, fueron varios cientos. Y los comercios saqueados no fueron dos o tres, fueron decenas. Y lo que se llevaron no fueron sólo plasmas, también se llevaron comida, pañales, etc... hasta había niños que salían corriendo con juguetes... Evidentemente los medios corporativos, como son así por naturaleza, rápidamente se encargaron de focalizar estas cuestiones, para generar en la población una suerte de distorsión respecto de la situación. Cualquier barilochense con dos dedos de frente, sabe que la mayoría de los supermercados de la ciudad no venden electrodomésticos ni artículos electrónicos costosos...

Si es que están muertos de hambre, porqué afanan televisores?

Algo así sólo pueden interpretar los aduladores extremistas del simplicismo pragmático, que siempre aparecen por doquier como hongos después de la lluvia; y ante sucesos como estos, de una complejidad social que requiere un análisis concienzudo que va más allá del mera interpretación política, sólo atinan a respuestas autómatas que no sólo no aportan a ninguna solución, sino que contribuyen a remarcar, mediante el uso exacerbado de la violencia verbal, las diferencias sociales que parecieran volverse cada vez más infranqueables en una sociedad tan pacata e hipócrita como la de Bariloche.
Todos sabemos que los supermercadistas, acá y en la China, son tan astutos que dentro de sus locales colocan los televisores y demás aparatos electrónicos y electrodomésticos cerca de las puertas de ingresos a los locales, y los alimentos los ponen en las góndolas del fondo. Para los empresarios capitalistas esa regla que choca contra toda lógica en materia de seguridad, es una condicion sin equanon del márketing comercial que motiva su descontrolada e irreflenable ansias por embolsar dividendos a como dé lugar, el caza-bobo más elemental que en su lógica materialista "bobo es quien no la implementa". Entonces, si cuando se produce un desborde social en un supermercado (que como todos sabemos, no es la primera vez que ocurre), quienes ingresan a buscar alimentos, en el camino se topan con plasmas, netboks, tablets, celulares y demás aparatejos de esa naturaleza: ¿algún cráneo piensa que por más que estén cagados de hambre van a dejar de manotear otros elementos de valor a su raudo paso? ¿qué altruismo pretenden inculcar aquellos opinólogos de ocasión que miden los actos de los demás sólo con la vara del prejuicio enquistado que representa el valor material y/o monetario de las cosas? Pero, claro, es más simple decir que por el sólo hecho de que se roban artículos electrónicos, no están cagados de hambre, de frío, sin educación y sin laburo (o en su defecto, sin planes sociales como los que reparten, que no cubren ni una mínima parte de las necesidades básicas), que en hacer un mínimo esfuerzo de razonamiento para interpretar, al menos supreficialmente, porqué pasa lo que pasa en Bariloche; en ese sentido la pereza intelectual es un signo de los tiempos y básicamente por eso estamos como estamos y desde ya, peor no se puede estar, pero vayamos más allá aún (porque el futuro es "todo un palo"): el abismo no parece tener fondo...
En definitiva, luego de ver, leer y escuchar, las imágenes, fotos, escritos y declaraciones de todo tipo que hubieron, y la reacción pro-sistémica de un sector importante de la opinión pública, demuestra lo nefasto que puede resultar el efecto en masa de tomarse en serio una propaganda...

Quedate piola, que acá no pasa nada...


Su hay alguien cuya voz brilló por su ausencia ante lo ocurrido hoy, esos fueron los dueños de los supermercados saqueados, o más bien sus gerentes locales, porque los dueños es obvio que viven afuera.
Esta actitud de quedarse muzza ante tantos desmanes, puede sorprender, aunque termina resultando obvia si indagamos un poco respecto de las causas coyunturales que tiene la crisis social estructural que padece Bariloche. En general, un importante sector de la opinión pública local tiende a responsabilizar al turismo de todos los males que padece la ciudad, como si esa actividad fuera la única que existiera o la única que fuga la casi totalidad de sus dividendos. Un análisis no demasiado profundo de la matriz económico-productiva de la ciudad, empezará por revelar que eso no es así: precisamente los supermercados, junto con los bancos, inmobiliarias, empresas constructoras, casinos y la propia afip, son quienes más dimero se llevan de Bariloche. Cerca del 70% de la renta bruta producida con el trabajo y el esfuerzo de todos los que habitamos la ciudad, se fuga de la ciudad; de esta porción, practicamente la mitad (o sea, 35% de la renta bruta de Bariloche) es recaudación impositiva del Estado Nacional que no retorna ni en una décima parte...
Las grandes cadenas comerciales tienen sucursales por todos lados, y ciertamente, fuera de la avaricia que encierra el mantener y hacer crecer de manera exponencial un negocio tan gande ¿qué le hace un tigre más a la mancha? Pero más allá de eso, no es la primera vez que saquean supermercados en Argentina, por eso es más que problable que todos ellos tienen contratado algún tipo de seguro contra todo riesgo, incluso el social, que a pesar de ser extremadamente dificíl de calcular ante la aleatoriedad de su recurrencia, no por ello no van a dejar de existir empresas que ya le han de saber sacar provecho económico a tales situaciones. Y si no tienen seguros, ya buscarán la forma de hacerle juicios al estado o de transar alguna exención impositiva compensatoria.
El que no la debe haber pasado bien, verdaderamente es el almacenero de barrio que cayó en la volteada, a ese, como a cualquiera de nosotros, no lo protege nadie, ni el Estado con sus dádivas ni el empresariado con sus acciones corporativas...

Y como era de esperar, el circo político no podía dejar de hacerse presente y aportar su cuota de cinismo...

Tal vez es, en estas circunstancias aciagas, cuando la casta dirigencial exterioriza lo peor de sí, a través de lo que mejor saben hacer: propalar toda clase de sandeces e inexactitudes con el único objetivo de expiar culpas e incitar a la confusión. La lógica discursiva del poder, ante situaciones críticas, siempre tiende a cuidar su imagen particular de cualquier salpicadura que pudiera mancillar su alicaído y ficticio prestigio, más que a aportar argumentaciones concretas que permitan determinar de manera fáctica y empírica, las causas de porqué pasa lo que pasa y al menos abrir caminos que conduzcan a resolver el problema.
Veamos por ejemplo lo que dijo el Senador rionegrino Miguel Pichetto, un hombre de raigambre desestabilizadora y destituyente, con claros y recientes antecedentes orquestados en este sentido, que nada más ni nada menos es candidato a ser tercero en la línea sucesoria presidencial, luego del conflicto político derivado a nivel nacional con el reciente fallo judicial del caso Marita Verón: este nefasto personaje afirmo respecto de presuntos instigadores "tienen que ver con posiciones anarquistas que vienen de organizaciones de extrema izquierda, que hace pocos meses han provocado disturbios frente al Centro Cívico". Más allá de que evidentemente esta posición responde al carácter desarraigado de alguien que visita ocasionalmente la ciudad con casi la misma frecuencia que lo hace cualquier turista; en qué quedamos, Pichetto ¿son anarquistas o son de izquierda? ¿en qué se basa para emitir semejante juicio de valor? ¿puede aportar algún dato concreto? ¿o lo que dice es sólo parte de la retórica que alimenta el insaciable circo político?
El Gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, archirrival del anterior, no se queda atrás en la cadena de desaciertos discursivos: "La total ausencia de un reclamo de tipo social queda evidenciada en los elementos que fueron sustraídos en los saqueos, ya que se puede ver claramente como los manifestantes se apropiaron en su mayoría de electrodomésticos y televisores de alta gama y no artículos de primera necesidad" ¿En qué quedamos, W: es o no un reclamo social? ¿no? ¿y entonces porqué dice que hay "manifestantes"? ¿hace falta repetir como loro y propalar a tontas y a locas tanta cantidad de inexactitudes en tan pocas palabras?
Y Larraburu de Giglio, ah bue... en calidad de qué sale a decir las barbaridades que dice ¿en calidad de diputada de la Nación? ¿o de dueña de la cadena de supermercados "Todo"? porque pareciera, que además de pregonar un doble discurso, estos tipos, que deberían estar la mayor parte de su tiempo velando por los intereses del pueblo (para eso cobran fortunas a las que nadie puede acceder ¿no?), resulta ser que además no despegan los ojos ni un minuto de sus libros contables. O sea, ellos y sus acólitos y aplaudidores, no solo avalan por lo bajo la doble moral devenida de una doble vida, sino que la predican a diario con el ejemplo, y vaya si no, doña Silvina García Larraburu! Nadie más indicada que usted para salir a decir que "grupos organizados están saqueando la ciudad" ¿Acaso su corporación no viene haciendo eso hace años en toda la Patagonia?
Recordemos además, que a la cadena de supermercados "Todo" que prtenece a Sailvina Gacía Larraburu, le fueron saqueadas varias sucursales, ha sido tal vez la cadena de supermercados más afectado, pero como dato curioso: a pesar de los dichos de la dipu-empresaria, en ninguna de las decenas de sucursales que posee en toda la Patagonia se venden electrodomésticos ni ningún otro artículo sunstuario, así que sería bueno de su parte, ya que Ud tiene la posta, Sra, que deje de ser cómplice de la propaladora de falsedad ideológica instalada por el aparato político-corporativo al cual pertenece y le diga a sus camaradas que cambien el discurso...
Más allá de que la casi totalidad del espectro político, tiene como denominador común la recurrente torpeza de caer en la simplificación discursiva explicitada con anterioridad: pareciera que ellos, lejos de hacer un anális concienzudo de lo que realmente está pasando, utilizan como fuente de sus dichos los títulos reaccionarios que los medios corporativos no han escatimado en bombardear por estas horas (curiosamente los mismos medios que dice criticar la obsecuencia debida, ahora que está en el tapete este tema de la aplicación discrecional de la ley de medios). Si hasta cuando por estas horas los políticos abren su bocota para referirse a la situación que nos aqueja, se parecen más a un lector histérico de esos medios que a un funcionario decisor que como tal debería guardar mesura y analizar la situación con al menos un mínimo de conocimiento y objetividad, libre de cualquier prejuicio. Así estamos, y no precisamente por obra y gracia del espíritu santo...

¡Viene Barny a Bariloche! ¡Yo quiero estar ahí!

Lamentablemente parte de esa sociedad pacata e hipócrita de Bariloche que siempre despotrica contra el prójimo, está más preocupada en la trascendencia nacional e internacional que está tomando lo que está pasando, que por otra cosa... Por eso debe ser que, como en anteriores oportunidades, varios de los mismos opinólogos de ocasión también salieron a pedir encarecidamente que venga mano dura, y desde ya, como no podía ser de otra manera, la mano dura viene en camino.
Al multi-mediático y rimbombante Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, lo llevan a Bariloche en dos aviones Hércules, junto con una comitiva de 400 gendarmes. Esa cantidad de uniformados, no es como muchos creen, los refuerzos de seguridad que muchos están esperando para de una vez por todas terminar con esos "desmanes" y disciplinar a la horda de inadaptados que los están provocando; ninguna apreciación puede ser más desacertada: esa cantidad de uniformados indudablemente conforman su guardia personal. Es que tal vez hay que entenderlo un poquito: el Secretario de Seguridad se siente "inseguro" a pesar de que se la pasa diciendo que "la inseguridad es una sensación".

En definitiva: ¿quién es el saqueador? ¿quien es el saqueado?

Hay un dicho que dice "ladrón que roba a ladrón tiene 100 años de perdón" y vaya si viene al caso! en un país como este, llevarse gratis a su casa un artículo electrónico o electrico, como puede ser un plasma, PC de última tecnología, celulares digitales (caro y por ende inaccesible para la mayoría de la población), o culaquier electrodoméstico que sirva para hacer más confortable o al menos llevadera la vida de los laburantes, no debería ser delito, porque todos los que habitamos este país ya hace rato que pagamos con creces y de manera por demás sobrada un costo similar al de miles de milones de esos artículos... y ni hablemos de los alimentos, que paradójicamente faltan en muchas mesas, como es de público conocimiento...
A ver, si al menos por una vez en la vida, nuestros funcionarios emplearan su inteligencia en algo diferente a planificar día a día como engrosar su patrimonio personal de la manera más abultada en el menor tiempo posible a costa del sacrificio ajeno; y se pusieran a analizar la matriz de saqueo viegente, tal vez entenderían la lóigica de lo expresado en el párrafo anterior.
Los argentinos en teoría vivimos en un país minero y por ende deberíamos tener facilitado el acceso a los artículos fabricados con el producido de nuestro suelo y trabajo:
  •  Proveemos la materia prima, sin la cual no podrían fabricarse esos artículos
  •  Ponemos la fuerza laboral para extraerla, sin la cual no habría tal extracción
  •  Otorgamos las facilidades impositivas para que las empresas se lleven los minerales y fuguen sus ganancias, tributando mucho menos que cualquier productor y exportador argentino, facilidades sin las cuales esas empresas dicen que no vendrían al país a extraer metales y llevárselos.
Aún poniendo todo esto, los productos fabricados con los metales extirpados gratuitamente de nuestro suelo, son inaccesibles para la mayoría de la población, cuando no a un alto costo, más allá de la voracidad consumista que el sistema intenta insuflar en cada uno de nosotros como vara para medir el éxito o fracaso de las realizaciones personales o como dato estadístico para establecer de manera caprisoa y maniquea, el nivel de vida de la población...
Los argentinos vivimos en un país que produce alimentos para 400 millones de personas, si hasta nos dicen (y hasta nos autoproclamamos) "el granero del mundo". Sin embargo y a pesar de que somos una décima parte de esa cantidad de gente, en nuestro país y específicamente también en nuestra ciudad, hay seres humanos que no tienen qué carajo comer; y desde ya, a la mayoría nos cuesta tiempo y esfuerzo, no sólo alimentarnos como corresponde, sino también conseguir con qué, cuando dado la abundancia que hay en esta tierra tan cargada de prodigalidad, debería ser prácticamente gratis para todos y todas...
Entonces, señores gobernantes ¿podrían decirnos con un criterio objetivo y con la totalidad de los argumentos fácticos puestos sobre el tapete, quién es el saqueador y quién es el saqueado? ¿tendrán la suficiente lucidez para discernirlo? ¿tendrán la predisposición y/o voluntad necesaria para hacerlo? Me imagino que no, por eso es que de parte de ustedes no espero absolutamente nada; pero no por eso voy a desilucionarme, porque sus respuestas, además de inconducentes, siempre fueron obvias...

Recuerdos del futuro...

Es obvio que no podemos pretender que quienes han urdido e implementado el "modelo" (beneficiándose personalmente con él), haciendo cuanto esté a su alcance para mantenerlo en funcionamento, sosteniéndolo a diario, estén ni tan siquiera remotamente pensando en cambiarlo, ni siquiera en lo más mínimo. Lo que pasa no es casualidad, ni nenos aún novedoso... Menos aún el "efecto espejo" que está acaeciendo en diferentes puntos del país, mientras termino de escribir estas líneas...
En definitiva, en el 2001, hace exactamente 11 años, cuando también se desbarrancaba el país (tal vez de manera más explícita, aunque no menos catastrófica que hoy) y parecía que no podía haber un abismo más profundo, también irrumpían en los comercios y se afanaban de todo, además de alimentos: electrodomésticos, TVs, PCs, celulares, ropa, hasta quemaban autos, como ahora...
Es inevitable no caer en una comparación con la crisis del 2001, máxime con la (si se quiere) casual coincidencia de fechas, aunque en el fondo, las fechas son un convencionalismo más del sistema saqueador, porque el verdadero saqueador, el que en vez de pasamontañas se pone guantes blancos para hacerse de lo ajeno, quiere tener todo fríamente calculado... Pero claro, siempre hay alguno que va a saltar diciendo que no estamos igual que en el 2001; por supuesto que no estamos igual: ahora estamos más saqueados, más contaminados, más transgenizados, nos invadió la megaminería, la soja, la depredación pesquera, forestal, etc., las bases norteamericanas, las mafias de la droga, la trata y la esclavitud sexual con banca del cerco político-jurídico-empresarial de turno, la entrega total de los bienes comunes y la soberanía del territorio a corporaciones y estados extranjeros. Ahora, la maquinaria de la muerte adoptó nuevas modalidades para seguir operando impunemente y que el genocidio no sea tan visible, como lo era en la dictadura: ahora arrojan miles de toneladas de cianuro, glifosato, compuestos clorinados y cuanta porquería mortífera se les ocurra inventar, para contaminar el agua, el aire y suelo, sobre vastas porciones del territorio y de la población, para que la gente se muera lentamente, sin que se sepan las causas; y de esa manera, los genocidas no puedan ser juzgados después de 40 años, como está pasando ahora: se dieron cuenta que tarde o temprano caerían de una u otra manera y por eso perfeccionaron la metodología, fundamentalmente por que el show del capitalismo debe continuar. Algunos dirán que no tiene nada que ver: ¿como que no tiene nada que ver? ¿acaso en Bariloche vivimos en una burbuja?
Eso sí, más allá de que, con cierto tino del poco que les queda, no se largaron a reprimir abiertamente, las respuestas discursivas que estamos escuchando hoy son exactamente las mismas que oímos por aquel entnces "que son grupos organizados, radicalizados, de extrema izquierda, anarquistas, extremistas, violentos, ladrones, delincuentes, etc..." y eso es lógico que así suceda: ¡si hasta las caripelas que vociferan eso son las mismas...! Algunas figuritas fueron cambiando o moviéndose dentro del tablero político (como si la política fuera un juego y no me cabe ninguna duda que para ellos lo es); pero en escencia, el cúmulo dirigencial es el mismo. Tan sólo en los últimos años hemos asistido a una suerte de devaneo o gatopardismo veleta, tal vez nunca visto: ayer fueron menemistas, después se incorporaron a la Alianza, después se pudrió todo y devinieron en duhaldistas y ahora están "unidos y organizados" para saquearnos a como de lugar, el "vamos por todo" no es solamente discursillo de barricada, señores/as, es una clara advertiencia de lo que viene; y lo que está pasando (que no ha sido "lo peor"), es parte de eso...
Por eso siempre digo que la Historia Argentina pareciera ser lo único que somos propensos a reciclar (por más que estamos cada vez más tapados de basura): el sistema está tildado, inmerso por completo en una suerte de "comprobación de redundancia cíclica", inevitablemente necesita ser receteado... Y encima en vísperas del fin del mundo: está todo prestidigitado para que pase lo que está pasando, ni más ni menos ¿que más podemos decir...? que tengan un próspero 2013, lleno de dicha y felicidad, como decía Tato: "vermú con papafritas y gudchou..."

1 comentario:

  1. Federico:
    excelente análisis, gracias!
    felicidades...
    Emilia de VLA

    ResponderEliminar

SI TE PARECIÓ INTERESANTE EL CONTENIDO, TAMBIÉN PODÉS VER LAS NOTAS ANTERIORES MÁS VISITADAS...