31/5/17

EL QHAPAQ ÑAN EN MENDOZA NECESITA SER PROTEGIDO Y GESTIONADO EN EL TERRITORIO CON PARTICIPACIÓN LOCAL


Uspallata tiene el privilegio de poseer un sitio internacionalmente conocido como Patrimonio Mundial de la Humanidad: el Qhapaq Ñan (también denominado Sistema Vial Andino o Camino del Inca), con toda la responsabilidad y la cautela que ello implica. Lamentablemente este patrimonio que es de todas y todos hoy no se encuentra protegido ni puede ser aprovechado para beneficio de las comunidades locales.


Qhapac Ñan o Camino del Inca en inmediaciones de la Estancia San Alberto. Nótese que siguiendo la línea, por detrás, se ve una continuación de parte de la senda, en línea recta, en las primeras estribaciones de las lomadas intermedias; lo cual habla de la exepcional ingeniería puesta para construir esta vía de comunicación hace más de 500 años. Desde ya, este patrimonio de la humanidad y su excepcional entorno paisajístico, debe ser preservado bajo una figura legal que asegure efectivamente su protección y gestión. Foto: F. Soria


Por qué decimos que el Qhapac Ñan no está protegido en Mendoza?

Independientemente de algunas acciones puntuales llevadas a cabo fuera del ámbito territorial (tales como reuniones y/o talleres de grupos técnicos de trabajo), desde que recibió esta declaración por parte de la UNESCO, el 21 de junio de 2014, no se levó a cabo ninguna acción concreta en el terreno para preservar este patrimonio de todas y todos, así como tampoco para su puesta en valor. El único hecho concreto en el territorio ha sido la reciente restauración de la cartelería del Sitio Incaico de Tambillos, acción que conviene aclarar que fue llevada a cabo por iniciativa privada, ante la evidente falta de interés oficial...

Conviene recordar además que la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad para el Qhapaq Ñan no vino de arriba ni fue impuesta, sino que fue fruto de 15 años de trabajo mancomunado de un grupo de personas que se reunió infinidad de veces para acordar y llevar adelante, primero la postulación y luego demostrar que puede ser preservado. Este largo proceso además oportunamente contó con su correspondiente validación social; la cual se procura sea puesta a consideración, ahora también a la hora de gestionar este patrimonio. También conviene recordar que esta designación tan esperada, pone a Uspallata al nivel de otros sitios de importancia internacional, siendo su preservación una responsabilidad asumida por el Gobierno de Mendoza que debería ser implementada acorde con la importancia que tal consideración merece.
Lamentablemente, en estos casi tres años transcurridos desde la designación de la UNESCO, el Gobierno de Mendoza no ha estado a la altura de las circunstancias: la autoridad de aplicación, que es la Dirección de Patrimonio, dependiente de la Secretaría de Cultura, no cuenta con presupuesto ni capacidad operativa de acción en el territorio para llevar adelante la custodia del tramo mendocino del Qhapaq Ñan y los sitios arqueológicos relacionados (tambos, enterratorios y sitios ceremoniales).
Las consecuencias de ello están a la vista: En Mendoza, el Camino del Inca nó solo no es protegido ni aprovechado, sino que además está siendo depredado, tal como se expuso en la nota anterior y tal como ha ocurrido recientemante en otros sitios patrimoniales de Uspallata, como por ejemplo el atentado vandálico perpetrado en sitio patrimonial del Cerro Tunduqueral. La falta de interés del estado, no sólo para ejercer el control de los sitios patrimoniales a su cargo, sino también para determinar a los responsables de estos actos delictivos, así como castigarlos de acuerdo a lo establecido por la legislación vigente; pone de manifiesto, como ya se dijo antes, que lejos se encuentra de estar a la altura de las circunstancias, incluso pudiendo correr el riesgo de perder la denominación de Patrimonio de la Humanidad el tramo mendocino del Qhapaq Ñan, si no se encaran de manera efectiva, acciones urgentes en el territorio, para preservarlo, ponerlo en valor y aprovecharlo para beneficio de las comunidades locales.

Los recientes atentados contra el Qhapac Ñan y del Cerro Tunduqueral, que ya fueran tratados en sendas notas anteriores dentro de este espacio de expresión, revelan que las autoridades responsables no tienen capacidad de control para custodiar y proteger los sitios patrimoniales a su cargo, así como tampoco capacidad de gestión para ponerlos en valor y hacer partícipes a las comunidades locales de su manejo. Fotos: F. Soria.

Al momento de la postulación, el Gobierno de Mendoza se había comprometido a proteger el Qhapaq Ñan, siendo una de estas acciones, la creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas. Lamentablemente tampoco este compromiso se llevó a cabo, a pesar de que el mencionado proyecto es una iniciativa popular que cuenta con abundante fundamentación técnica, legal y jurídica respaldatoria, acorde a los requerimientos que una inciativa de esta naturaleza necesita. Ante las continuas indefiniciones y excusas del Gobierno de Mendoza, hoy vuelve a ser reclamado por el Pueblo de Uspallata; no sólo por todo lo antedicho, sino también como medida efectiva para preservar el Camino del Inca de las amenazas futuras que ya fueron planteadas al momento de la postulación, algunas de las cuales están decididas a ser llevadas a cabo por algunos intereses corporativos, en detrimento del patrimonio de todas y todos.

La amenaza de la megaminería en el tramo mendocino del Qhapaq Ñan

De todos las amenazas detectadas por los técnicos al momento de elevar la postulación ente la UNESCO, destacamos los proyecos megamineros que pretenden ser desarrollados en las inmediaciones del Qhapaq Ñan. Actualmente existen en el entorno del Camino del Inca 317 concesiones mineras de 1° categoría, siendo los más avanzados y con más interés por parte del lobbyng corporativo de la actividad, Minera San Jorge y Paramillos de Uspallata.

Existen alrededor de 300 concesiones mineras de 3ª categoría en el entorno del tramo mendocino del Qhapaq Ñan, entre ellas, las más avanzadas son las que conforman los proyectos megamineros San Jorge y Paramillos. La única forma de frenar esta entrega del territorio al extractivismo, arbitraria e inconsulta, es mediante la sanción del proyecto de ley de creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas.
De especial preocupación es el proyecto megaminero San Jorge, puesto que se localiza en las adyacencias mismas del QhapaQ Ñan, recordando que el Informe de Impacto Ambiental presentado en 2007, este bien patrimonial de importancia mundial no fue mencionado en ninguna parte del documento presentado por la empresa y recién fue incorporado tres años después mediante una adenda, cuando la empresa recibió un llamado de atención por parte de la Comisión de Impacto Ambiental Minera (CEIAM).
De todos modos, más allá que la corporacióm Minera San Jorge presente algún tipo de plan de mitigación y reubique las partes del proyecto que originalmente coincidían con el trazado; la sola implementación de esta explotación, con la desaparición del Cerro San Jorge, el que terminará convertido en socavón, escombreras y dique de colas, a la vera del propio Camino del Inca, ha de producir la irremediable pérdida del paisaje natural, que también constituye un valor patrimonial de conservación del Qhapaq Ñan.
Recordemos siempre, que más allá de cualquier acción puntual que pretenda llevar adelante la empresa con el fin de simular una imagen corporativa amigable para con la comunidad local, que se pueden inscribir dentro de la fachada de "responsabilidad social empresaria"; el objetivo exclusivo y excluyente de Minera San Jorge en Uspallata es llevar a cabo una explotación megaminera con las mencionadas consecuencias para el patrimonio natural y cultural de todas y todos, además de los consabidos problemas ambientales, sociales y económicos que la megaminería genera en todos aquellos lugares donde se instala, hechos públicos y notorios de amplio conocimiento que ya han sido ampliamente debatidos en diferentes ámbitos de la vida pública mendocina.
Conviene recordar, además, que Minera San Jorge no tiene Licencia Social en Uspallata ni el resto de Mendoza, pues su proyecto devastador ha sido rechazado en la memorable Audiencia Pública llevada a cabo en Uspallata el 25 de octubre de 2010; y también fue rechazado por la Legislatura de Mendoza, mediante decreto 512/2011 de la Cámara de Diputados, en votación 44 a 0. Aún con este rechazo, tanto social como institucional, la corporación sigue pretendiendo llevar adelante su plan devastador persistiendo con su mensaje basado en inexactitudes y falsedad ideológica.


Este montaje, realizado por el profesor Marcelo Giraud, de la UNC, tomando como base los datos del Informe de Impacto Ambiental de Minera San Jorge, permite apreciar el emplazamiento de las diferentes partes que conforman el proyecto megaminero San Jorge, así como sus colosales dimensiones, las que pueden ser medidas en relación a la escala gráfica colocada en la parte superior izquierda de la imagen. A este montaje. A este montaje se le agregó el trazado del Qhapaq Ñan, como una línea blanca gruesa, a fin de que el lector pueda imaginar que la cercanía del proyecto en un tramo de al menos 10 kilómetros del Camino del Inca, indudablemente ha de provocar un impacto irreversible en el entorno paisajístico que conforma parte del patrimonio de este valor universal de conservación. Según el IIA, este impacto irreversible "debe ser aceptado", con lo cual en estos 10 km de Sistema Vial Andino tendremos escombreras y muros de contención kilométricos a la vera del mismo. Este emplazaminto de las partes del proyecto correponden al IIA presentado en 2007, la actualización posterior al rechazo legislativo (que la empresa pretende hacer pasar como estudio definitivo en vez de presentar un nuevo IIA, como correponde), no plantea modificaciones en este sentido, ni siquiera la alternativa bi-provincial del proyecto, donde la única diferencia sería la eliminación del dique de colas y el agrandamiento de las escombreras, con lo cual, la superficie afectada y su impacto paisajístico sería bastante similar. A esto deberá agregarse el camino o vía fèrrea de construcción hasta el Cerro Cucaracha, en el límite con San Juan, que agregaría más perjuicios para el entorno de este bien patrimonial. Evidentemente, el estado debe rechazar de plano estos proyectos de grandes dimensiones y riesgos ambientales, en pos de la protección, puesta en valos y uso sustentble de este patrimonio de interés internacional, que aún no puede ser aprovechado en Mendoza.


La amenaza megaminera sobre el Qhapaq Ñan está debidamente fundada en hechos concretos, públicos y notorios: el caso de los sitios incaidcos en la zona de la mina Veladero.

Al respecto, conviene traer a colación lo ocurrido con los sitios patrimoniales asociados al Qhapac Ñan que quedaron dentro de la mina Veladero, de Barrick Gold; que no sólo tiene la reputación de haber contaminado con sus derrames tóxicos a cinco ríos de San Juan, sino que además, aunque menos conocido, pero no por eso menos grave, es la destrucción de estos sitios patrimoniales y su cierre tanto a las visitas como a los científicos que los estudiaban, a pesar de tratarse de un patrimonio público...
El sitio más emblemático que quedó en manos de la Barrick Gold es el tambo incaico de Rincón de Vallejos, el cual fue cortado en dos por el camino de acceso a la mina Veladero. Este sitio se ubica en la Cuesta de Conconta, a 500 metros del Glaciar Conconta, que también fue cortado por el mismo camino.
Asociado a este sitio existe un tramo del Qhapaq Ñan, localizado entre los pasos de Conconta y Las Tórtolas, que también está integramente dentro de la zona controlada por Barrick Gold, a donde es imposible acceder.



El sitio patrimonial de Ríncón de Vallejos, en la cordillera de San Juan, consiste en una tambería incaica que fue severamene impactada por el trazado del camino de acceso a la mina Veladero. La ùltima vez que pudo ser relevado por arqueólogos fue en 2005, desde entonces la empresa no permite tareas de investigacón dentro del territorio que controla en torno a su explotación y camino de acceso.

Ubicación del tambo incaico Rincón de Vallejos, en relación a los glaciares Conconta y Brown, que fueron cortados por el camino de acceso a la mina Veladero.


Conocidos son los numerosos inconvenientes que tienen los arqueólogos que no responden a la firma, para poder acceder a estos sitios, al menos para tan sólo conocerlos... Desde ya y como no podía ser de otra manera, para la corporación  megaminera está todo bien; y a aquellos que son funcionales a sus intereses, tienen su beneplácito, todo para lavar la devaluada imagen social de estas empresas depredadoras, por más que ello signifique la compra de conceincia de los referentes más reconocidos de la cultura de montaña...
Conviene recordar que antes de comenzar la explotación megaminera de Veladero, los 5 prestadores de servicios turísticos que desarrollaban sus actividades en la zona, fueron obligados a retirarse del lugar, perdiéndose para siempre numerosos atractivos turísticos de la cordillera sanjuanina, algunos de los cuales están asociados al Camino del Inca.
Nótese que (contrario a lo que pasa en Veladero), los sitios incaicos de esa provincia, asociados al Qhapac Ñan, que están dentro del Parque Nacional San Guillermo, se encuentran en perfecto estado de conservación y conforman parte de los objetivos de conservación dicha área natural protegida


En Mendoza, la preservación y el manejo del Qhapaq Ñan deben ser diametralmente opuestos a lo que ocurre en San Juan, priorizando la protección efectiva de los sitios y la conservación del la naturaleza en su entorno ambiental y paisajístico:

Desde ya, todos estos problemas generados por la megaminería en el patrimonio cultural de San Juan, así como su impacto en la actividad turística, no queremos que ocurran en Mendoza. Por eso, desde las comunidades locales de Uspallata hay un claro pronunciamiento de rechazo a este tipo de explotaciones y a proteger los territorios para ponerlos en valor y abrirlos al público, asegurando su preservación y beneicio para las comunidades locales.
La posibilidad de uso turístico del Qhapac Ñan en Mendo-
za, está indefectiblementeatada a su protección y puesta en
valor; sin estas tres premisas, el Camino del Inca como sitio
de Patrimonio Mundial de la Humanidad, es inviable para
las comunidades locales, tal como está ocurriendo actual-
mente.
La protección del Qhapac Ñan, sus sitios patrimoniales asicoados y su maravilloso entorno natural, es un compromiso asumido por el Gobierno de Mendoza que requiere de acciones urgentes para evitar el vandalismo y las amenazas antrópicas que pueden atentar contra este Patrimonio Mundial de La Humanidad, que pertenece a todos y todas.
Una de las acciones concretas y puntuales que aseguraría terminar definitivamente con la mayoría de las amenazas detectadas en los talleres técnicos realizados durante la prostulación del Qhapac Ñan ante la UNESCO, es la sanción del proyecto de ley de creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas. Esta medida fundamental para la preservación de este Patrimonio de la humanidad también aseguraría su protección, puesta en valor y aprovechamiento turístico sustentable, para beneficio y goce de la población. Esta acción concreta de defensa y preservación del ambiente y el patrimonio, podría verse ámpliamente reforzada y mejorada en sus alcances, de prosperar la idea planteada en algunas instancias técnicas de Provincia y Nación, de crear un Parque Nacional en Uspallata, que abarque parte del área protegida provincial, siempre bajo la premisa de que todo el territorio comprendido dentro del proyecto de ley de creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas quede comprendido dentro de uno o más regímenes legales de conservación de la naturaleza. El Gobierno de Mendoza debería retomar las conversaciones iniciadas con la Administración de Parques Nacionales y bajar el tema a las instancias técnicas de ambos organismos, dejando para los funcionarios de alto rango únicamente los acuerdos políticos que puedan implemetar el proyecto en el territorio, como por ejemplo el cambio de uso de las tierras del Estado Nacional Argentino en Uspallata.

Al respecto, el comité de expertos locales para la postulacoón del Camino del Inca como Patrimonio de la Humanidad, se pronunció contundentemente respecto de que el Qhapac Ñan y sus sitios patrimoniales asociados, así como su entorno paisajístico, puedan quedar incluidos dentro de áreas naturales protegidas: 

La creación, implementación y gestión de áreas naturales protegidas puede brindar los siguientes aportes al Prograna Qhapaq Ñan:
  • Protección efectiva in situ de la totalidad del patrimonio natural y cultural asociado al Sistema Vial Andino, bajo un marco legal adecuado para asegurar su conservación como bien público.
  • Elaboración de planes de gestión de los sitios incaicos y evaluaciones de uso y capacidad de carga.
  • Puesta en valor de los sitios como atractivos turísticos.
  • Control de visitantes y mantenimiento de los sitios.
  • Mejoramiento de accesos y provisión de servicios de atención al visitante.
  • Regulación, control y monitoreo de la actividad turística y del estado de conservación del patrimonio.
  • Planificación, financiamiento y ejecución de líneas de investigación propias y apoyo a investigaciones externas.
  • Elaboración de material de divulgación: cartelería, señalización vial, circuitos temáticos, senderos interpretativos, folletería y videos.       
  • Inclusión del Proyecto Qhapaq Ñan en el Programa de Educación Ambiental en escuelas del Corredor Andino y del resto de Mendoza.
  • Servicio de charlas y guiadas educativas.
  • Controles ambientales sobre bienes comunes asociados a los sitios incaicos.
  • Dictamen sectorial en planes de gestión.



Los sitios incaicos de Tambillitos (1), Ranchillos (2), Tambillos (3) y Yalguaraz (4), así como todo el tramo de Qhapaq Ñan que los une, están incluidos dentro del proyecto de ley de creación del Área Natural Polvaredas. Su sanción dejará definitivamente todo este Patrimonio de la Humanidad bajo un estatus legal de conservación que asegurará su protección, puesta en valor y uso sustentable para beneficio de las comunidades locales.


La importancia de la protección del ambiente en el entorno del Qhapaq Ñan
(extracto del documento "Caracterización del ambiente natural que enmarca al tramo bnacional del Qhapac Ñan entre Yalguaraz y Salto dl Soldado", que conforma parte de la postulación)

El medio ambiente natural constituye un elemento unificador de la totalidad del Qhapaq Ñan, el cual le confiere una particularidad y excepcionalidad característica del Tawantinsuyo como territorio del Incario.
A lo largo de todo su recorrido, el Camino Principal Andino atraviesa regiones muy dispares en cuanto a sus variables ambientales, estas van desde los páramos colombianos, pasando por selvas de diferentes formas y especies, el desierto más árido del mundo, la puna, pastizales, estepas, cardonales y matorrales del centro oeste argentino, hasta llegar a los bosques esclerófilos del centro de Chile; yendo desde el nivel del mar a altitudes cercanas a los 7.000 metros.
Esta característica es sin duda un ejemplo de la formidable adaptación que alcanzo el imperio incaico y su gente. Lo grandioso es que los incas se iban adaptando a la geografía del lugar y la mayoría de las veces utilizaban las mismas estructuras de las comunidades locales, por lo que los grandes impactos ambientales solo se comenzaron a ver durante el ocaso del imperio, cuando se empezaron a abandonar ciertos lugares y la posterior conquista española, comenzando entonces la erosión y las consecuencias asociadas.
Para los incas y los demás pueblos originarios que poblaban el territorio del imperio (de los que debemos aprender mucho) el medio ambiente natural estaba directamente relacionado con las deidades todopoderosas, sus elementos siempre fueron algo sagrado, a lo cual había que respetar y rendirle honores e incluso sacrificios.
En este contexto, la incorporación del medioambiente natural a la postulación, asigna un valor más a los bienes comunes, constituidos por un cúmulo diverso de riquezas particulares, regiones únicas y bellezas paisajísticas que constituyen un rasgo de singularidad excepcional, el cual debe ser reconocido y puesto en valor por los gobiernos locales de cada jurisdicción involucrada en su preservación.
Un aspecto fundamental del medio ambiente natural es que estuvo ahí primero que los otros componentes y los pueblos originarios sabiamente así lo entendieron. No es posible imaginarse el majestuoso Qhapaq Ñan sin las grandiosas cadenas montañosas por las que atraviesa, los potentes volcanes y las abundantes rocas que conforman de la gran cordillera andina. El territorio que enmarca este camino, además de poseer gran variedad de paisajes, posee una biodiversidad sin par, única y abundante; por lo que destacar esos puntos, le otorga un valor agregado de gran relevancia a la postulación.
La región cordillerana comparte atributos naturales. La biodiversidad, la diferenciación entre vertientes, el aislamiento biogeográfico y el grado de endemismo aumenta a medida que se desciende y se aleja las zonas más elevadas de la cordillera: son regiones singulares y diferentes entre sí, constituyendo un valor por sí mismo y más aún existiendo una vía cultural que las vincula.
Desde el punto de vista natural, el Camino Principal Andino es un elemento intrínseco del paisaje que le otorga al medio ambiente natural cierta cohesión y claridad en sus unidades ambientales y en lo que se entiende por emplazamientos geográficos, zonas naturales y regiones; por más que estas sean diferentes, pudiendo por ello caer en una subvaloración de las variables ambientales, si no se lo enfoca de manera integrada.
El Camino Principal Andino atraviesa la cordillera de los andes centrales de Chile y Argentina, presentando una gran diversidad en los elementos que conforman el medioambiente: flora, fauna, humedales, gea y patrimonio cultural asociado. Estos elementos se encuentran expuestos a diferentes presiones antrópicas crecientes y a fenómenos naturales intrínsecos, por lo que resulta imperrioso que los gobiernos locales adopten medidas urgentes y efectivas en pos de su protección.

El entorno paisajístico del tramo del Qhapaq Ñan que atraviesa la Provincia de Mendoza, tiene rasgos de singularidad y componentes ecológicos únicos, asociados a bienes comunes necesarios para la vida y la economía de los pueblos (el agua), que deben ser preservados para beneficio y goce de las presentes y futuras generaciones. Foto: Diario Los Andes.


El análisis de la información recopilada evidencia la existencia de valores ambientales singulares del área que enmarca al Qhapaq Ñan, en el tramo binacional Yalguaraz - Salto del Soldado:
  • Ecorregiones singulares en ambas vertientes: Oiental: Monte; Occidental: Central Chilena.
  • Las 4 ecorregiones presentes son de importancia a nivel mundial para la conservación de la biodiversidad (Documento "Hotspots Global 200" de UICN).
  • Amplia variación climática en un tramo relativamente corto.
  • Aislamiento biogeográfico de ambas vertientes entre sí y con su entorno.
  • Zona de concentración de endemismos.
  • Adaptaciones evolutivas particulares de la flora y la fauna, repondiendo a las condiciones ambientales y el aislamiento geográfico.
  • Numerosas áreas naturales protegidas establecidas y proyectadas.
  • Importantes reservorios de agua (glaciares, vertientes, cursos de agua, vegas, lagunas) fundamentales para la existencia de los oasis productivos aguas abajo en ambas vertientes y para el consumo de la población.
  • La cumbre más alta de América, circundada por otras cumbres importantes.
  • Área de alto valor científico por la conjunción de los valores anteriores.
  • Relación de dependencia directa entre la conservación y uso sustentable de los bienes comunes y la vida y economía local.

El Glaciar Tambillos es un claro ejemplo de relación de dependencia di-
recta entre la conservación y uso sustentable de los bienes comunes aso-
ciados al entorno paisajístico del Qhapaq Ñan, con la vida y la economía
de las comunidades locales. La protecciòn de ambos están ìntimamente
relacionadas y por ende ambos constituyen ojetivos de conservación del
proyecto de creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas.
Foto: flikr.com.
Además de ello, estos ambientes presentan un alto grado de vulnerabilidad, dadas las características físicas y biológicas de sus elementos, como la topografía irregular, el clima hostil y variable, los suelos pobres y los ecosistemas frágiles. A parte de ello ello se evidencia una creciente presión antrópica por el desarrollo económico de las metrópolis que enmarcan a la región estudiada, entre las que existe un intercambio permanente de personas y mercaderías, fruto de la globalización (Corredor Andino-Ruta del Mercosur). Las grandes obras de infraestructura, la minería a gran escala, el turismo masivo, entre otras, implican una grave amenaza potencial para los valores patrimoniales que se destacan en este proyecto.
El establecimiento de políticas binacionales entre las dos vertientes con el objeto de determinar y ejecutar acciones integradas de ordenamiento territorial, programas de educación ambiental, controles y monitoreos ambientales y búsquedas de alternativas de desarrollo, permitirán asegurar la conservación de los bienes naturales y culturales del tramo binacional, permitiendo de esta manera su puesta en valor.
Estas medidas sólo tendrán sustento si se incluyen de manera transversal en todas las etapas a los diferentes actores involucrados, en el especial a las comunidades locales, quienes deben ser los principales beneficiarios de estos planes, así como partícipes en la toma de decisiones.

Conclusiones:

El sitio incaico de Tambillos actualmente es el único accesi-
ble al público, por encontrarse a la vera de una ruta nacio-
nal. Su puesta en valor es una iniciativa privada de los pro-
pietarios del predio y los investigadores que coordinaron
la postula ción del Qhapaq Ñan como Patrimonio de la Hu-
manidad. Foto: Diario LosAndes.
Ante la exposición de los hechos concretos verificados in situ y en base a la expencia de gestión en el territorio, se puede afirmar con seguridad que una de las claves principales para avanzar en la gestión existosa del Qhapaq Ñan en mendoza es la sanción del proyecto de ley de creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas, con el texto original del expediente legislativo 65858/2014-D. Con la creación, implementación y gestión del área protegida, entre cuyos objetivos de conservación se encuentran los sitios vinculados al Qhapac Ñan (camino y tambos), el Gobierno de Mendoza podrá asegurar la efectiva protección in situ de este Patrimonio de la Humanidad, superando las dificultades de gestión territorial que actualmente presenta el manejo de este patrimono que es de todas y todos.

Para finalizar, cabe destacar que desde la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata se solicita a las autoridades y referentes vinculados al Qhapaq Ñan en Mendoza, que la creación del Área Natural Protegida Uspallata-Polvaredas conforme un punto fundamental en el plan de acción del Comité de Gestión Local, así como procurar el aval institucional de la UNESCO para solicitar al Gobierno de Mendoza y la Legiuslatura Provincial la creación del área protegida en Uspallata.

Federico Soria*

* Técnico en Conservación de la Naturaleza, Licenciado en Turismo, posgraduado en diseño y administración de áreas protegidas. Ex-integrante del comité de postulación del Qhapac Ñan entre los años 2004 y 2008.

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